Cáncer de próstata ¿Cuáles son las causas, se puede prevenir el cáncer de próstata?

Cáncer de próstata ¿Cuáles son las causas, se puede prevenir el cáncer de próstata?

Ultima actualización: (mayo, 2022).

Cáncer de próstata

La próstata es una glándula que sólo se encuentra en los hombres, cuya principal tarea es producir y almacenar el líquido seminal que se libera durante la eyaculación. Se encuentra delante del recto, debajo de la vejiga, y rodea la uretra, el pequeño canal utilizado para transportar la orina.
El cáncer de próstata es uno de los más frecuentes entre los hombres, y el riesgo está directamente relacionado con la edad: mientras que a los 50 años, aproximadamente 1 de cada 4 hombres tiene células cancerosas en la próstata y utilisan prolibidox valor, a los 80 años esta afección afecta a 1 de cada 2. Un agrandamiento de esta glándula (que normalmente tiene el tamaño de una nuez) no indica necesariamente la presencia de un tumor: puede haber una proliferación fisiológica completamente benigna y, aunque haya células malignas, el crecimiento puede ser tan lento que no constituya un peligro. El cáncer de próstata suele crecer lentamente, sin extenderse fuera de la glándula. Sin embargo, también hay formas más agresivas, en las que las células enfermas invaden rápidamente el tejido circundante y se extienden a otros órganos.

¿Cuáles son las causas del cáncer de próstata?

Las causas de esta neoplasia aún no están del todo claras: en la raíz se encuentra una mutación en el ADN de las células que las hace proliferar anormalmente, cuya acumulación forma el tumor.

Factores de riesgo

Los factores que pueden aumentar el riesgo de cáncer de próstata son:

edad: este cáncer es más común después de los 65 años
los hombres de la comunidad afroamericana corren más riesgo que los demás, aunque se desconocen las causas de esta diferencia
presencia de otros casos en la familia
obesidad
dieta rica en grasas saturadas

¿Se puede prevenir el cáncer de próstata?

Mantener el peso bajo control y limitar el consumo de grasas, especialmente las saturadas (carnes grasas de origen animal y quesos) es la única manera de prevenir este cáncer. El diagnóstico precoz puede realizarse midiendo el PSA, un antígeno específico de la próstata, con un sencillo análisis de sangre que debe realizarse regularmente a partir de los 50 años. Los datos emergentes de los trabajos de cribado sugieren que la prueba debe realizarse después de los 40 años en caso de antecedentes familiares.

Diagnóstico

Cubrir el cáncer de próstata gracias a un análisis de orina es possible. En la mayoría de los casos, el diagnóstico del cáncer de próstata se basa en los exámenes de detección, ya que en sus primeras fases esta neoplasia suele ser asintomática, por lo que alrededor del 30% de los casos se descubren cuando la enfermedad ya se ha extendido más allá de la glándula.

Cáncer de próstata
Cáncer de próstata

Los exámenes de detección suelen formar parte de un examen médico rutinario, especialmente en los hombres después de los 40 años. El médico también puede recomendar la realización de exámenes por parte de un especialista debido a los síntomas indicativos de un trastorno de la próstata. Los exámenes incluyen:

Exploración rectal

El médico, tras usar un guante lubricado, introduce suavemente un dedo en el recto del paciente para palpar la pared posterior de la glándula prostática presionando contra la pared del ano. Aproximadamente el 70% de los tumores se desarrollan cerca del exterior de la próstata y, en algunos casos, pueden detectarse mediante un examen rectal.

Examen de PSA (Antígeno Prostático Específico)

Consiste en una muestra de sangre para comprobar el nivel de PSA, una sustancia producida por la glándula prostática que sirve para diluir el líquido seminal. Una pequeña cantidad de PSA circula siempre en la sangre. Los niveles elevados de PSA o el aumento de los mismos a lo largo del tiempo podrían indicar una prostatitis, una hipertrofia prostática o un cáncer de próstata.

Biopsia

En presencia de una sospecha clínica (palpación) o bioquímica (elevación del PSA), el médico puede recomendar una biopsia transrectal múltiple de la próstata, bajo anestesia local, con centrado ecográfico. El examen consiste en un número variable de pequeñas muestras de tejido tomadas de diferentes zonas de la próstata. A continuación, el tejido se analiza al microscopio para detectar la presencia de células neoplásicas. La biopsia es generalmente un examen ambulatorio que no requiere hospitalización.
Grado de agresividad y estadificación
Las biopsias se someten a un examen histológico bajo el microscopio. Si se detectan células neoplásicas, el anatomopatólogo determina la extensión del tumor en el tejido. En ese caso, pueden ser necesarios más exámenes de sangre o radiológicos.

Radiografía de tórax

Aunque menos del 5% de los tumores de próstata se extienden a los pulmones, es necesario realizar una radiografía de tórax antes de la operación.

Tomografía Axial Computarizada (TAC)

La TAC es útil sobre todo en combinación con otras exploraciones. Puede mostrar los ganglios linfáticos patológicos de la pelvis y el abdomen, donde el cáncer de próstata tiende a extenderse. Sin embargo, el examen no es lo suficientemente sensible como para detectar células tumorales individuales o microscópicas en los ganglios linfáticos.

Resonancia magnética nuclear (RMN)

La resonancia magnética no requiere el uso de radiación. Se utiliza en casos específicos para evaluar la presencia de enfermedades en el hueso y las partes blandas.
Gammagrafía ósea: se trata de un procedimiento de diagnóstico útil para establecer la propagación del cáncer óseo. Su necesidad depende del tipo y el estadio del tumor de próstata, así como de los valores del PSA.
PET con colina – Es un método moderno que utiliza un radiofármaco específico. Actualmente es la prueba con mayor precisión diagnóstica para evaluar la propagación de la enfermedad y, en particular, para la reevaluación en caso de recidiva bioquímica.

Tratamientos

Una vez confirmado el diagnóstico de cáncer de próstata y establecido el «grading» (grado de agresividad) basado en la puntuación de Gleason, el urólogo discute con el paciente las opciones de tratamientos de la hiperplasia benigna. Los enfoques de tratamiento para el cáncer de próstata varían desde la observación vigilante hasta la vigilancia activa, pasando por la radioterapia, la cirugía de extirpación de la próstata (prostatectomía radical), la terapia hormonal y la quimioterapia. La elección del tratamiento depende de factores como la extensión del tumor, su posible diseminación extraprostática, la edad del paciente y su estado de salud general.

Los médicos atienden a un gran número de pacientes con cáncer de próstata cada año. Esta experiencia les ayuda a orientar a los pacientes hacia el enfoque terapéutico más adecuado y multidisciplinar, utilizando diferentes modalidades de tratamiento.

Cirugía

Este es el tratamiento más común para el cáncer de próstata. La cirugía como única modalidad terapéutica (es decir, sin otros tratamientos posteriores como la radioterapia, la quimioterapia, etc.) es eficaz en el tratamiento del cáncer confinado en la glándula prostática.
Los cirujanos  utilizan técnicas bien establecidas para extirpar la próstata (prostatectomía radical) preservando al máximo los músculos y nervios que controlan la función sexual y la micción. Dependiendo de las preferencias del paciente y de sus necesidades clínicas, los cirujanos  pueden realizar una prostatectomía robótica o la cirugía abierta más tradicional mediante cirugía retropúbica.

Radioterapia externa

La radioterapia consiste en administrar rayos X para destruir las células neoplásicas, que suelen ser más sensibles a los efectos nocivos de la radiación que las células normales. La radiación puede utilizarse para tratar casi todos los estadios del cáncer de próstata, con o sin cirugía, dependiendo del estado de salud general del paciente y de la gravedad del tumor.
Los radioterapeutas y físicos médicos  utilizan un método que emplea dispositivos especiales de rayos X para seguir con precisión el movimiento interno de la próstata durante la radioterapia. La radioterapia de intensidad modulada (IMRT) permite realizar tratamientos con dosis radicales sin afectar a los tejidos cercanos. Utilizamos una técnica volumétrica especial, llamada RapidArc, que permite un tratamiento más rápido y preciso.
La radioterapia también se utiliza habitualmente después de la cirugía (radioterapia postoperatoria) para tratar la zona donde se encontraba la próstata (lodge prostático).

Terapia hormonal

La terapia hormonal reduce la producción de hormonas sexuales masculinas, responsables de acelerar el crecimiento del cáncer de próstata. Es una opción en casos de cáncer de próstata avanzado, solo o en combinación con otras terapias.

Quimioterapia

En pacientes que desarrollan resistencia al tratamiento hormonal, puede estar indicada la quimioterapia.

Observación vigilante y vigilancia activa

La observación vigilante -que consiste en el seguimiento del paciente con evaluación periódica del PSA- y la vigilancia activa (seguimiento del paciente con PSA y repetición de biopsias) pueden ser una opción terapéutica en casos seleccionados.

Protocolos de investigación clínica

Un «Centro Integral del Cáncer», donde una de las actividades consiste en el diseño y desarrollo de protocolos de investigación clínica. Se trata del uso controlado de nuevas terapias que aún no han sido aprobadas oficialmente. Los protocolos de investigación clínica tienen como objetivo determinar la seguridad y eficacia de una terapia: puede que no representen una cura, pero pueden prolongar la vida o mejorar su calidad. Estos protocolos pueden implicar el uso de nuevas moléculas de origen diferente, como quimioterapias o terapias biológicas, cuya acción se dirige al mecanismo de proliferación celular típico de un tipo específico de neoplasia (fármacos «inteligentes»). Para obtener más información y saber qué protocolos pueden ser adecuados para su caso, debe consultar a su médico.

Rosa Dana

Escritora de nutrición y bienestar Rosa Dana es una escritora experta en los campos de la nutrición, la agricultura ecológica y el bienestar. Para saciar mi sed de aprendizaje, me informo y me formo constantemente, sobre todo en medicina natural (aromaterapia, fitoterapia, etc.): una verdadera ventaja para escribir contenidos fiables y de gran valor añadido.